Regulación de la inteligencia artificial, ¿cuándo, cómo y por qué?

La inteligencia artificial (IA) se encuentra en el ojo del huracán debido a sus potenciales riesgos. Expertos -y, sobre todo, no expertos- han puesto el grito en el cielo sobre la necesidad de regular su utilización, incluso llegando a solicitar que se pause la investigación en esta área por seis meses. Si bien hay un consenso entre entendidos de que las ventajas de esta tecnologÃa superan ampliamente a sus desventajas, casos negativos aislados se han vuelto muy bullados y nos hacen creer que estamos al borde de una distopÃa futurista.
Al momento de diseñar leyes de regulación de lA, puede ser tentador auditar a todos los desarrollos que incluyan esta tecnologÃa, lo que puede ser un error si se hace de forma burocrática. Esto no implica que la utilización de IA no se deba regular. Debemos penar su mala utilización, haciendo responsables a los humanos detrás de las decisiones. Por ejemplo, voy a la cárcel si pago con un billete falso por estafa. El responsable soy yo y no el billete. La regulación se enfoca en quien da mal uso a una tecnologÃa.
La IA permite nuevas formas de fraude, llegando a crear avatares para extorsión casi perfectos en audio e imagen. La suplantación de identidad mediante IA debe ser penada, y ya lo es. Pretender auditar cada IA desarrollada en Chile es equivalente a pedirle a cada persona que lleve sus billetes a ser fiscalizados para ver si son legÃtimos o falsos. Una entidad encargada de canalizar estos desarrollos puede verse rápidamente desbordada de solicitudes, generando atrasos.
El mayor riesgo para Chile es llegar tarde a la fiesta. Es una carrera contra el tiempo, y si queremos ser competitivos, debemos ser flexibles y ágiles, entendiendo que la mayorÃa de las 1A se utilizan correctamente, como la mayorÃa de los billetes son legÃtimos.
En resumen, la regulación de la IA debe ser un trabajo colaborativo entre diversos actores, incluyendo a expertos en la industria. Nuestra regulación no tiene por qué parecerse a la de los paÃses pioneros, y debe tener un foco en el fomento de la tecnologÃa siempre que se utilice correctamente. Mientras no haya evidencia alguna de IA autónomas capaces de decidir en contra de principios de una persona o empresa, la responsabilidad de las decisiones deberá recaer en ellos.
Trabajamos en más de 30 proyectos de IA, incluyendo desarrollos para la persecución penal junto a la FiscalÃa Nacional. La IA puede aportar antecedentes claves para dar con implicados en delitos y llevarlos a la justicia. Una mala regulación que genere trabas al desarrollo académico y económico puede entorpecer el avance de tecnologÃas que buscan apoyar las principales demandas de la ciudadanÃa.
Después de todo, quizás sà tengamos que parar de investigar seis meses para cumplir con normas y regulaciones, y demostrar que somos parte de la gran mayorÃa que busca ayudar al paÃs con inteligencia artificial.
Autores: Carla Vairetti, Académica de la Universidad de los Andes y Sebastián Maldonado, Académico Universidad de Chile.
Fuente: Diario Financiero.